miércoles, 4 de noviembre de 2009

No dejes que el sol se ponga sobre tu ira


"No dejes que el sol se ponga sobre tu ira. De otro modo, durante el descanso nocturno, vienen los demonios, te asustan y te hacen así mucho más cobarde para la  lucha del día siguiente. Las pesadillas de la noche proceden, ordinariamente, del influjo alborotador de la ira. Y nada hace al hombre tan dispuestos para cesar en la lucha como el no poder controlar sus emociones" (Evagrius, Prak, 21)

El prestar atención por la noche a su ira y quitársela en la oración delante de Dios, no es por tanto, en primer lugar, una exigencia moral, sino más bien psicológica, que sirve a la salud del alma y del cuerpo.

¡Qué sabiduría!!! ¿no?

Grüm, Alsem, La sabiduría de los Padres del Desierto, Salamanca, Ed. Sigueme, 4ta. Edición,  2003

No hay comentarios:

Publicar un comentario